junio 13, 2006

Roma

El color de Roma sólo se puede conocer entrecerrando los ojos y con una visión calmada y a una adecuada distancia, sin criterios o ideas preconcebidas. La piel de Roma cambia a lo largo de los días del año y me atrevería a decir que con el humor de los romanos. La piel de Roma en fin, es como su Historia altiva en su color a veces, triste y desvaída otras cuando las brumas del amanecer la van dejando salir del abrazo húmedo del Tíber.

Luis Máximo











1 comentario:

Anónimo dijo...

Qué preciosidad, como enamorada de Roma y residente en Via dei Cappellari doy fe de que esos colores son así de maravillosos. Y, como madrileña, quiero romper una lanza por Madrid, que a pesar de los pesares, es una ciudad moderna,limpia, cívica, ejemplar, y llena de posibilidades.¡Viva Roma y viva Madrid!