febrero 09, 2007

Escher en el Canal de Isabel II






Fotografía de una marquesina de autobus. C/Bravo Murillo

LA EXPOSICIÓN SE PODRÁ VISITAR DEL 15 DE DICIEMBRE AL 4 DE MARZOLas 135 xilografías, litografías y grabados que componen esta muestra ofrecen una completa visión de la obra del artista holandés (1898-1972), quien vuelve de este modo a España, donde encontró la fuente de inspiración para sus originales creaciones de ilusiones ópticas y espacios imposibles.

"M.C. Escher. El arte de lo imposible" se presenta en el Centro Arte Canal, repartida en siete salas dedicadas a diferentes temas y dos espacios realizados expresamente para la exposición: la Mezquita Isótropa y la Caja Mágica.

El montaje ha corrido a cargo de los arquitectos Carlos y Borja Ferrater, mientras que el discurso narrativo que sirve de hilo conductor de la muestra ha sido elaborado por el comisario científico y arquitecto José Juan Barba.

La muestra se acompaña de varias piezas audiovisuales, entre las que se incluyen documentales sobre su vida y su obra, y otras proyecciones que escenifican los juegos visuales escondidos en sus trabajos.Espacio laberíntico

El diseño expositivo, creado específicamente para la muestra, pretende transmitir las ideas que inspiraron al artista a través de la manipulación espacial. El resultado es un espacio laberíntico en el que se varían la geometría y las dimensiones de los elementos.

La exposición permanecerá abierta del 15 de diciembre al 4 de marzo de 2007, entre las diez de la mañana y las nueve de la noche, excepto los días 24 y 31 de diciembre -en los que cerrará a las tres de la tarde- y el 25 de diciembre y 1 de enero, cuando la Sala permanecerá cerrada.

Ilusiones ópticas

Escher fue un artista innovador que experimentó con la perspectiva, las ilusiones ópticas y los espacios imposibles en sus trabajos. Su interés por la arquitectura, las matemáticas y la geometría se reflejan en sus estructuras imposibles, paisajes oníricos y sorprendentes transformaciones.

El arriba y abajo se confunden en escaleras que ascienden y descienden sin llegar a ningún destino; la noche y el día se mezclan en un mismo grabado; y la técnica de la división regular del plano se materializa en la reproducción de pequeñas figuras de animales y plantas.
Obras como Tres esferas I obligan al espectador a olvidarse de las normas físicas y otras, como Cascada, abordan con ingenio complejos planteamientos matemáticas.

Las direcciones se confunden en trabajos como Subiendo y bajando, donde las escaleras ascienden y descienden sin destino concreto, o Arriba y Abajo, donde sólo cambia el punto de vista.

La dualidad, presente en múltiples aspectos de la obra de Escher, se manifiesta en numerosos grabados como el conocido Día y noche, y la técnica de la división regular del plano se materializa en la reproducción de pequeñas figuras de animales y plantas.

Más sobre Escher

No hay comentarios: