agosto 28, 2007

La ruta de La Carisia

José A. ORDÓÑEZ

El campamento romano del monte Curriechos, en el entorno de la vía Carisa, tuvo mucha más importancia de la sospechada cuando comenzaron las excavaciones en la zona. Los arqueólogos han podido confirmar que el enclave dobla las medidas iniciales, hasta alcanzar una superficie total que ronda las diez hectáreas, y calculan que, en los momentos de máxima tensión bélica, bien pudo acoger a un contingente militar formado por nueve cohortes, esto es, unos cinco mil legionarios dispuestos a aguantar, por ejemplo, las embestidas de los astures que les sitiaron con saña en el año 22 antes de Cristo. En una época más tranquila, la guarnición se situaría entre las seis y las siete cohortes.

La interpretación histórica y estratégica que hacen del campamento los arqueólogos Jorge Camino, Rogelio Estrada y Yolanda Viniegra lo sitúan en la tercera jornada de marcha de los legionarios que transitaban por la vía Carisa de León a la costa asturiana. Estaría pues, además de en un enclave estratégico desde el punto de vista militar, en el lugar más adecuado para el descanso y para llevar a cabo reposiciones logísticas. Los investigadores sostienen que trasladar por la vía romana el abastecimiento para dar servicio dos semanas a las cohortes acantonadas en Curriechos obligaría a poner en marcha un convoy que ocuparía casi 15 kilómetros de ruta.

Otra de las importantes conclusiones que extraen los arqueólogos de las cuatro campañas de investigación en el enclave astur-romano situado en el límite entre los concejos de Aller y de Lena es que la vía de La Carisa partía de León para desembocar en Gijón. En su puerto, estas tropas conectarían con los navíos imperiales adscritos a la guerra contra los astures. En este sentido, relacionan el origen del topónimo La Carisa del conocido barrio ovetense con el paso de esta ruta por el centro de la región.
Además, tal y como adelantó LA NUEVA ESPAÑA, Viniegra, Camino y Estrada entienden que el campamento imperial del monte Curriechos, acogió a los miles de legionarios que, comandados por el legado Publio Carisio, hicieron frente al largo asedio que les infligieron las tribus indígenas en el año 22 antes de Cristo. Dión Casio apunta este episodio en sus escritos, aunque no aclara su ubicación y señala que el cerco sólo pudo ser superado con el auxilio de fuerzas llegadas expresamente de la provincia Tarraconense. C. Furno estaba al frente de estas tropas de refuerzo.

A juicio de los expertos, la convergencia de testimonios diversos apuntan a que el campamento acogió a los legionarios hostigados por los astures. Las condiciones defensivas de la empalizada, la contemporaneidad con los sucesos del año 22 que anotan los historiadores romanos, la participación de las fuerzas de Carisio y su localización en la principal vía de acceso a la región, la de La Carisa, avalan la tesis defendida por Viniegra, Camino y Estrada.

La colección de monedas halladas en este importantísimo enclave arqueológico también juega en favor de la teoría defendida por arqueólogos y militares. Entre las piezas encontradas hay dos ases, uno acuñado por Publio Carisio en el 23 a. C. y otro emitido cinco años antes en la colonia Victrix Iulia Celsa (Velilla del Ebro). La pieza pudo llegar a la cordillera Cantábrica en la bolsa de alguno de los guerreros de C. Furnio que acudieron en auxilio de las tropas hostigadas por los astures. Los expertos concluyen que «una concentración significativa de astures en las cumbres de la sierra para interponerse a la entrada del Ejército, para lo que la posición indígena del cercano pico Homón de Faro resulta especialmente favorable y una simultánea interceptación de los convoyes de abastecimiento a su paso por la Cordillera pudieron ocasionar un grave problema logístico al campamento».

La actual campaña arqueológica en La Carisa concluirá a mediados del mes que viene. Previamente, los investigadores estuvieron en La Mesa, donde comprobaron que sus muros defensivos son coetáneos de los analizados en La Carisa, es decir, ligeramente anteriores a la Monarquía asturiana.

1 comentario:

Luis Rodríguez dijo...

Estimados amigos,
Además de avisaros que os he puesto como uno de los Referentes (Feevy) en la web http://desdemieres.com , aprovecho para pasaros esta dirección
http://thieldones.blogspot.com/ , que recoge el recorrido que hicimos en Octubre de 2006 por la ruta Carisia , escenario del próximo libro de Pilar Sánchez Vicente . Las fotografías y la crónica del día dejan claro que nos divertimos y aprendimos.
Un abrazo y que no decaiga